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Clasificación de Niza: Qué Es, Para Qué Sirve y Cómo Funciona

Lo que debes saber: La Clasificación de Niza para marcas es el sistema internacional que organiza los productos y servicios en 45 clases para facilitar su identificación en las solicitudes de registro. Las clases 1 a 34 corresponden a productos y las 35 a 45 a servicios.

Índice de Contenidos

  • ¿Qué es la Clasificación de Niza?
  • ¿Para qué sirve la Clasificación de Niza?
  • ¿Cómo está organizada la Clasificación de Niza?
  • ¿Cuál es la versión actual de la Clasificación de Niza?
  • ¿Cómo saber qué clase necesita tu marca?
  • Por qué la descripción de productos y servicios es tan importante
  • ¿Estar en clases distintas significa que dos marcas pueden coexistir?
  • La Clasificación de Niza no sustituye una estrategia de registro
  • Preguntas frecuentes sobre la Clasificación de Niza

La Clasificación de Niza permite utilizar una estructura común al registrar marcas en numerosos países y ayuda a determinar qué productos o servicios quedarán incluidos en cada solicitud. Elegir correctamente la clase y redactar bien la descripción es importante porque el alcance de la protección depende de lo que figure expresamente en el registro.

Si ya sabes qué productos o servicios quieres proteger y necesitas identificar su clase, puedes usar directamente nuestra Herramienta Gratuita de Clasificación de Niza. Te ayudará a encontrar la clase adecuada en segundos, sin perderte en interminables listados.

¿Qué es la Clasificación de Niza?

La Clasificación de Niza es una clasificación internacional de productos y servicios que se utiliza para el registro de marcas. Fue establecida por el Arreglo de Niza, adoptado en 1957 y administrado por la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI).

Cuando solicitas el registro de una marca no obtienes protección para cualquier producto o servicio imaginable. Debes indicar qué productos o servicios quieres distinguir con esa marca y clasificarlos en una o varias categorías.

La Clasificación de Niza organiza esas categorías en 45 clases:

  • Clases 1–34: productos.
  • Clases 35–45: servicios.

Por ejemplo:

  • Clase 9: incluye, entre otros productos, determinados programas informáticos y dispositivos electrónicos.
  • Clase 25: prendas de vestir, calzado y artículos de sombrerería.
  • Clase 35: servicios como publicidad y determinadas actividades de gestión comercial.

La clase ayuda a organizar la solicitud, pero el alcance de la protección depende también de los productos y servicios concretos que se indiquen dentro de ella.

¿Para qué sirve la Clasificación de Niza?

El objetivo de la Clasificación de Niza es proporcionar un sistema común para clasificar productos y servicios en las solicitudes de marca.

Esto permite que las oficinas de propiedad industrial que utilizan el sistema trabajen con una estructura común y facilita la preparación y comparación de solicitudes en distintos países.

En la práctica, la Clasificación de Niza sirve para:

  • Organizar los productos y servicios incluidos en una solicitud de marca.
  • Determinar en qué clases debe solicitarse protección según la actividad de la marca.
  • Delimitar el alcance del registro junto con la descripción concreta de los productos o servicios.
  • Facilitar búsquedas de marcas anteriores en sectores relevantes.
  • Utilizar una estructura común cuando se solicita protección en diferentes jurisdicciones.

Esto no significa que seleccionar una clase otorgue derechos sobre todo lo que pueda incluirse dentro de ella. La lista concreta de productos y servicios sigue siendo fundamental.

¿Cómo está organizada la Clasificación de Niza?

La Clasificación de Niza no consiste únicamente en una lista numerada del 1 al 45.

La estructura oficial incluye:

  • 45 clases de productos y servicios.
  • Un encabezamiento para cada clase, que resume de forma general su contenido.
  • Notas explicativas, que ayudan a entender qué se incluye o excluye.
  • Una lista alfabética de productos y servicios, indicando la clase correspondiente.

Por eso, cuando buscas dónde clasificar un producto, no siempre basta con leer el título general de una clase.

Un mismo sector puede necesitar varias clases dependiendo de qué se comercializa exactamente.

Por ejemplo, una empresa tecnológica puede necesitar proteger determinados productos de software en una clase y, al mismo tiempo, otros servicios relacionados en otra.

¿Qué diferencia hay entre productos y servicios?

La primera división de la Clasificación de Niza es sencilla:

Productos: bienes que una empresa fabrica o comercializa.

Ejemplos:

  • alimentos;
  • ropa y calzado;
  • cosméticos;
  • dispositivos electrónicos;
  • muebles.

Servicios: actividades que una empresa presta a otras personas o empresas.

Ejemplos:

  • publicidad;
  • telecomunicaciones;
  • transporte;
  • formación;
  • asesoría;
  • restauración.

Los productos ocupan las clases 1 a 34 y los servicios las clases 35 a 45.

¿Cuál es la versión actual de la Clasificación de Niza?

La Clasificación de Niza se actualiza periódicamente para incorporar cambios en los productos, servicios y actividades comerciales.

En 2026 está en vigor la 13.ª edición, versión NCL(13-2026), que entró en vigor el 1 de enero de 2026. La OMPI publica además nuevas versiones de la clasificación de forma periódica.

Puedes consultar la Clasificación de Niza oficial de la OMPI y acceder desde allí a la publicación vigente.

Esto es especialmente importante para productos y servicios relacionados con sectores que evolucionan rápidamente, ya que la terminología de la clasificación se va actualizando.

¿Cómo saber qué clase necesita tu marca?

La clase correcta depende de lo que realmente vendes o de los servicios que prestas con la marca.

Por ejemplo, no basta con decir que una empresa trabaja en "tecnología". Hay que determinar si comercializa software, dispositivos, servicios tecnológicos, formación u otras actividades, porque pueden pertenecer a clases diferentes.

Como punto de partida:

  1. Haz una lista de tus productos y servicios.
  2. Busca esos términos en la Clasificación de Niza.
  3. Comprueba qué clase y descripción corresponden a cada actividad.
  4. Revisa si existen otros productos o servicios relacionados que también debas proteger.

Puedes hacerlo con nuestra Herramienta Gratuita de Clasificación de Niza.

Si necesitas profundizar en esta parte, consulta nuestra guía sobre cómo elegir la clase correcta para registrar una marca, donde explicamos cómo preparar un inventario, refinar las descripciones, valorar clases relacionadas y tener en cuenta las particularidades de cada jurisdicción.

Por qué la descripción de productos y servicios es tan importante

Elegir la clase es solo una parte del proceso. Un error común es pensar que registrar una marca en una determinada clase concede automáticamente derechos sobre todo lo incluido en esa clase.

No es así.

El alcance de una marca depende principalmente de:

  1. El territorio donde está registrada, porque los derechos de marca son territoriales.
  2. Los productos y servicios incluidos en el registro.

Puedes leer más sobre el primer punto en nuestra guía sobre las limitaciones territoriales de las marcas comerciales.

¿Qué pasa si la descripción es incorrecta?

Una descripción mal planteada puede hacer que la protección no corresponda realmente con la actividad del negocio.

Puede provocar, por ejemplo:

  • Protección insuficiente, si no incluye productos o servicios importantes.
  • Costes innecesarios, si se solicitan clases que el negocio no necesita.
  • Objeciones o retrasos, si la descripción no cumple los criterios de la oficina correspondiente.
  • La necesidad de presentar nuevas solicitudes más adelante para ampliar la protección.

Por eso, no conviene elegir una clase únicamente porque su título general "parezca" adecuado.

Además, aunque la Clasificación de Niza proporciona una estructura internacional común, cada oficina puede aplicar sus propios criterios sobre cómo deben redactarse e identificarse los productos y servicios. Si vas a registrar una marca en varios países, esta diferencia puede ser importante.

¿Estar en clases distintas significa que dos marcas pueden coexistir?

No necesariamente.

La Clasificación de Niza sirve para organizar productos y servicios, pero las clases no funcionan como compartimentos completamente independientes.

Dos marcas idénticas o similares pueden coexistir cuando sus productos o servicios son suficientemente diferentes y no existe riesgo de que el público crea que proceden de la misma empresa.

Por el contrario, estar en clases diferentes no garantiza que no pueda existir un conflicto.

Por ejemplo:

  • cerveza → Clase 32
  • bebidas alcohólicas, excepto cerveza → Clase 33

Aunque estén en clases distintas, son productos que pueden guardar una relación comercial evidente.

Al evaluar un posible conflicto también pueden tenerse en cuenta factores como:

  • la relación entre los productos o servicios;
  • sus canales de venta;
  • el público al que se dirigen;
  • si el consumidor podría pensar que tienen el mismo origen empresarial.

Por eso, al hacer una búsqueda de marcas anteriores puede ser necesario revisar también productos, servicios o clases relacionados, no únicamente la clase exacta en la que quieres presentar la solicitud.

¿Y las marcas notorias?

Las marcas que alcanzan un grado especial de notoriedad pueden disfrutar de una protección más amplia que no depende únicamente de que dos productos o servicios se encuentren dentro de la misma clase.

Por eso, la Clasificación de Niza es una herramienta esencial para organizar solicitudes y búsquedas, pero no determina por sí sola si dos marcas pueden coexistir legalmente.

La Clasificación de Niza no sustituye una estrategia de registro

Entender cómo funciona la Clasificación de Niza es el primer paso para definir correctamente qué quieres proteger.

Las 45 clases proporcionan una estructura común, pero una solicitud sólida exige algo más que elegir un número: hay que identificar correctamente los productos y servicios, utilizar descripciones adecuadas y tener en cuenta dónde se solicitará el registro.

Si todavía no sabes qué clase corresponde a tu actividad, empieza con nuestra Herramienta Gratuita de Clasificación de Niza.

Y si ya estás preparado para registrar tu marca, con nuestro servicio de Registro Internacional de Marcas podemos ayudarte a coordinar el proceso en los países que necesites desde un único punto de contacto.

Preguntas frecuentes sobre la Clasificación de Niza

¿Cuántas clases tiene la Clasificación de Niza?

La Clasificación de Niza tiene 45 clases: las clases 1 a 34 corresponden a productos y las clases 35 a 45 a servicios.

¿Qué es una clase de marca?

Una clase es una categoría utilizada para agrupar productos o servicios dentro de la Clasificación de Niza. Al solicitar una marca debes identificar las clases correspondientes a los productos o servicios que quieres proteger.

¿Puedo registrar una marca en varias clases?

Sí. Una misma marca puede solicitar protección en varias clases cuando se utiliza para diferentes productos o servicios. La selección debe responder a la actividad que realmente se quiere proteger.

¿Estar en una clase diferente evita un conflicto con otra marca?

No necesariamente. Dos productos o servicios pueden estar en clases diferentes y seguir estando relacionados desde el punto de vista comercial. La clase es una herramienta de clasificación, no una regla automática para determinar si existe o no riesgo de confusión.

¿Cómo puedo encontrar la clase de mi producto o servicio?

Puedes consultar la publicación oficial de la OMPI o utilizar nuestra Herramienta Gratuita de Clasificación de Niza para buscar la clase correspondiente a tus productos o servicios.

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Conrad Fahrenkrug

Asesor Jurídico en Propiedad Intelectual Internacional

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Conrad Fahrenkrug es abogado sénior en iGERENT, especializado en propiedad intelectual internacional. Con más de diez años de experiencia, asesora a empresas en planificación y ejecución de estrategias globales de PI: antecedentes y registro de marcas, protección y defensa de derechos, licencias, patentes, diseños industriales, derechos de autor, materias regulatorias y controversias en nombres de dominio.