Registrar una marca en Corea del Sur es esencial para proteger la identidad comercial de tu negocio. Un registro válido te otorga derechos exclusivos, ayuda a impedir que terceros utilicen signos similares y refuerza tu posición legal a medida que te expandes en el mercado coreano.
Corea del Sur es una jurisdicción de “first-to-file”, lo que significa que, en la práctica, los derechos suelen corresponder a la primera persona o empresa que presenta la solicitud, y no necesariamente a quien utilizó la marca primero. Por eso el registro es la forma más segura y eficaz de blindar tu marca. Solo en casos excepcionales, como marcas notorias o famosas, es posible que una marca no registrada obtenga cierto grado de protección.
Para obtener derechos, tu solicitud debe presentarse ante la Korean Intellectual Property Office KIPO. Durante el examen, KIPO revisa tanto motivos absolutos como relativos y publica la solicitud para que terceros puedan presentar oposiciones.
Una vez registrada, tu marca en Corea del Sur:
- Te otorga derechos exclusivos sobre los productos y servicios protegidos.
- Te da una base jurídica sólida para detener infracciones y oponerte a solicitudes conflictivas posteriores.
- Se convierte en un activo comercial que puede licenciarse, franquiciarse o cederse.
Si registras una marca combinada (denominación + logotipo), tus derechos exclusivos se limitan a la configuración exacta presentada y registrada. Si también quieres protección independiente para la parte denominativa o el elemento gráfico, es recomendable presentar solicitudes adicionales.
Corea del Sur es además miembro del Protocolo de Madrid, por lo que puedes obtener protección bien mediante una solicitud nacional ante KIPO, o bien extendiendo un Registro Internacional a Corea del Sur a través del Sistema de Madrid (ver nuestros servicios para el Sistema de Madrid.